Surgida en 1992 con la distribución de barajas y naipes de importación, hoy la compañía no podría definirse dentro de un sólo giro.
En 15 años de operación la marca se convirtió en fabricante de juegos de mesa y maquilador para una empresa en Italia, distribuidor exclusivo en México de las réplicas en miniatura de Cow Parade, juegos de magia, accesorios didácticos y, recientemente, de encendedores, además de editor en español para Latinoamérica de empresas de Estados Unidos e Inglaterra.
Póker de ases
Aunque ligado a las apuestas y reuniones clandestinas, Walter Krinsky, director Comercial de Novelty Corp., recuerda que al principio "la intención de la empresa era vender barajas".
En entrevista, apunta que la distribución se realizaba sólo con particulares que conocían el prestigio de marcas como Bicycle, Hoyle, Bee y Fournier, debido a que la entrada a tiendas departamentales implicaba un costo mayor de operación por el número de unidades que se exigían para exhibición en cada establecimiento.
Sin embargo, ese incidente lo aprovechó bien el negocio, ya que comenzó a maquilar juegos de dominó bajo el sello de las barajas que importaba.
Así, en 1994, Novelty fortaleció su presencia en Sanborn´s y Liverpool, que hoy le caracterizan, y pasado un tiempo dio el paso como fabricante de sus propios dominós Frengie, que significa juego en árabe.
Después siguió el Backgammon de piel, mezclilla y gamuza, y la conformación de casinos, que son estuches con fichas, dados, cubilete y dominó con barajas de las marcas extranjeras, pero que daban mayor prestigio al conjunto de juegos de salón.
La diversificación continuó con el desarrollo de una línea de juegos magnéticos del tamaño de una caja de disco compacto.
"Ya tienen casi 12 años y siguen en tiendas de autoservicio y departamentales", apunta Krinsky sobre estos productos que encontraron su nicho de mercado entre viajeros.
Sin embargo, la suerte no siempre estuvo del lado de la casa. Novelty tuvo que combatir el tabú que acompañó por años al dominó de ser un juego de cantina.
"Hace dos años, quizá tres, esta diversión se convirtió en un juego familiar", asegura Krinsky, al tiempo que señala la línea de dominós de caja metálica que una empresa en Taiwán le fabrica.
Se trata de los dominós de doble seis, nueve, doce y quince con opción a jugarlos en 16 diferentes formatos, y que a decir del directivo "cambió la dinámica del juego".
Con esta división, la empresa exporta a Estados Unidos, Centroamérica y Europa, al grado de maquilar Backgammons y casinos para una empresa italiana.
También libros
Por otra parte, Walter Krinsky explica que el área editorial registra las mayores exportaciones de la empresa.
Distribuidores desde hace siete años de Klutz, una empresa que edita libros en inglés, Novelty traduce hoy en día los títulos para el mercado hispano, incluido España.
"Vendimos los primeros dos años más libros en inglés (en México) de lo que ellos colocaron en Inglaterra", dice el directivo, al revelar su estrategia poco extraordinaria: "Los metimos en tiendas departamentales, librerías y tiendas especializadas".
Pero el verdadero éxito radicó en lo novedoso que resultaron para el mercado.
"Son libros con accesorios para aprender diferentes temas como el funcionamiento de la energía en baterías, la forma de hacer pulseras, pintarse la cara, tomar fotografías chuscas en diferentes planos y origami", agrega el directivo.
Y aunque el rango de edades que se recomienda es para niños de seis años en adelante, también fue un producto que reunió a la familia al tratarse de actividades que "uno siempre quiso hacer de pequeño".
Además, la empresa edita una línea para preescolares denominada Chicken Socks, y una para adultos -Estilo de Vida- con temas como aromaterapia, masajes y reflexología, que incluyen de la misma forma un accesorio.
"La esposa de uno de los socios vio la línea en Estados Unidos y lo más chistoso es que la caja de muestra se quedó un año en la bodega hasta que se preguntaron qué hacía eso ahí", confiesa Krinsky.
Hoy traducen y exportan libros a Centroamérica, Caribe, Colombia y Venezuela, y a través de una empresa hermana llegan al resto de Sudamérica y España.
Sin embargo, el proceso de elaboración de las publicaciones implica el esfuerzo de empresas en Corea, China y Taiwán.
Réplicas en miniatura
Ya enrachados en la línea de los negocios, Novelty se hizo de la distribución en exclusiva para México de las figuras en miniatura de Cow Parade.
El movimiento de arte público que recorre al mundo fue bien aprovechado por la empresa mexicana, dice Krinsky.
"Contactamos al representante de Cow Parade en Europa y dimos con la empresa que está en Estados Unidos, ellos son los responsables de otorgar las licencias para que se realicen los eventos", señaló el directivo.
Debido a que en cada exhibición los diseños son diferentes, el catálogo de Novelty contiene las propuestas de todos los países, incluídas las vacas mexicanas Azteca, Frida y Diego y Telmex.
Sin embargo, la oportunidad de negocio de Novelty fue más allá al diseñar una vaca en blanco con pinturas para que cada persona pueda hacer su modelo propio.
Hasta la fecha, desde que el evento llegó a México el año pasado, las ventas tan sólo en esta línea alcanzaron 30 mil unidades.