La Comisión Europea anunció hoy la apertura formal de dos nuevas
investigaciones contra Microsoft por prácticas anticompetitivas, tras
sendas denuncias de una asociación de compañías informáticas y otra de
la empresa noruega Opera.
En el primer caso, el Comité Europeo por Sistemas Interoperativos
(ECIS, en sus siglas en inglés) acusa a Microsoft de dificultar la
compatibilidad con sus programas al negarse a facilitar a sus
competidores información esencial sobre una amplia gama de productos,
como el paquete Office, sus productos para servidores y también sobre
la denominada plataforma .NET.
Entre los miembros de ECIS figuran Adobe Systems, Corel, IBM, Linspire,
Nokia, Opera, Oracle, RealNetworks, Red Hat, y Sun Microsystems.
El ejecutivo comunitario recordó que la Justicia europea ya precisó -en
la sentencia en la que confirmó que Microsoft abusó de su posición de
dominio en el mercado informático y por tanto debe pagar la histórica
multa de 497,2 millones de euros que le impuso Bruselas- los principios
que deben respetar las compañías dominantes en lo referido a la
interoperabilidad.
En un comunicado, la Comisión explicó que centrará su investigación en
los citados ámbitos -el paquete Office, los productos para servidores y
la plataforma .NET-, así como en averiguar si el nuevo formato para
lectura de ficheros que incorpora Office, el Open XML, garantiza la
compatibilidad con los productos de otras compañías.
La segunda investigación se refiere a la vinculación de programas
independientes, un ámbito sobre el que también se pronunció el Tribunal
de Primera Instancia de la UE en su sentencia de septiembre pasado.
En su queja presentada ante Bruselas, la compañía informática noruega
Opera asegura que Microsoft está abusando de su posición dominante al
incluir de serie su navegador, Internet Explorer, en el sistema
operativo Windows.
Según Opera, esta práctica está perjudicando a la competencia, sobre
todo por la incorporación por parte de Microsoft de nuevas tecnologías
patentadas en el navegador que reducen su compatibilidad con programas
basados en estándares abiertos.
Bruselas indicó que la denuncia de Opera se suma a otras que acusan a
Microsoft de vincular ilegalmente otras herramientas, como el motor de
búsqueda y Windows Live.
El ejecutivo de la UE recalcó que la apertura de una investigación no
prejuzga la culpabilidad de la compañía y sólo es la constatación de
que dará prioridad al asunto.
También dejó claro que respetará el derecho a la defensa de la compañía
informática.
Bruselas ya castigó al gigante de Redmond (Estados Unidos) en 2004 por
abusar de su posición de dominio, al no facilitar información clave a
otras empresas e incluir en el sistema operativo Windows el reproductor
Media Player, con una multa de 497.2 millones de euros.
Microsoft recurrió esta decisión ante el Tribunal de la UE, pero la
Corte respaldó la práctica totalidad de los argumentos de la Comisión
así como el importe de la sanción.
Un mes después, la empresa aceptó finalmente cumplir las exigencias de
Bruselas, con lo que se puso punto final a esa disputa.
alcr