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Lágrimas de un general Sí, pero… con condiciones Duelo con fuero
Lo primero que suscita es asombro: un general al que se le quiebra visiblemente la voz en público. Suenan como elementos excluyentes: la vida castrense y sus marcados límites, su obediencia casi ciega, de la cual el general Sergio Aponte Polito es un producto destacado con 49 años de servicio, y las lágrimas, el público dolor. Pero así fue. Al general se le cortó la voz cuando habló sobre el trabajo que hacen el Ejército mexicano y las tropas a su cargo como comandante de la Segunda Región Militar en Baja California. Particularmente cuando habló de la confianza de la ciudadanía. No es la primera vez que el general —hombre de carne y hueso, finalmente— demuestra a lo que se está enfrentando en ese estado en donde ayer se reunió con funcionarios estatales y federales para arrancar el Operativo Conjunto de Seguridad Pública. —Somos mayoría los que deseamos vivir en paz —dijo al ampliar su discurso y pedir la participación ciudadana para que una minoría delictiva no amenace su tranquilidad. En eso está el general desde el martes pasado, cuando en un acto igualmente inusitado contestó públicamente, por escrito, en un periódico, al procurador estatal, Rommel Moreno Manjarrez, quien le pidió “pruebas” de la corrupción de algunos elementos de las corporaciones policiales a su cargo. La carta es larga y en ella Aponte Polito, con toda propiedad, dice que aunque no es su trabajo investigar, sí, que al Ejército le han llegado cerca de 2 mil demandas. Cita decenas nombres, momentos, lugares de corrupción… No es la primera vez que Aponte hace denuncias así. Hace 14 años denunció al ex comandante de la Policía Judicial Federal, Rodolfo García Gaxiola, como presunto responsable del asesinato del ex director de Seguridad Pública Municipal en Tijuana, José Federico Benítez. No es la primera vez tampoco que se enfrenta a autoridades estatales. Como comandante de la Novena Zona Militar, en Sinaloa, pidió al gobernador Jesús Aguilar Padilla hacer una limpia de los policías presuntamente ligados al narco. El EPR, sí al diálogo Después de dos días en determinar si el mensaje era verdadero, el gobierno aceptó —pero con sus condiciones— dialogar con el Ejercito Popular Revolucionario (EPR). JC Mouriño salió a leer el comunicado en el que dicen que sí, que cómo no, pero… que no habrá amnistía alguna, que exigen la suspensión de acciones radicales, de sabotaje y violencia, y que no por andar dialogando van a cesar de aplicar la ley. Y, ah, que el diálogo será únicamente entre el gobierno y la guerrilla y que los cuatro intelectuales, Miguel Ángel Granados Chapa, Carlos Montemayor, Gilberto López y Rivas, y Samuel Ruiz, quienes ya habían aceptado ser una suerte de mediadores, quedaron explícitamente reducidos a testigos sociales. ¿El EPR aceptará con condiciones así? Bueno, es lo que se está por ver. Porque es increíble que a estas alturas ni el Cisen ni PGR ni inteligencia militar sepan dónde están los dos guerrilleros desaparecidos. Si —vox populi, al menos— todo apunta a las oficinas de Ulises Ruiz… Pero hemos visto la clara intención de no tocar a dicho gobernador ni con el pétalo de una… nada. Como sea, un diálogo siempre es bienvenido. Entre la “misogenia” y costumbres decimonónicas Abierta de nuevo la tribuna, los senadores andan con los ánimos crispados. En un zipizape verbal en el que discutían las diferentes tomas de tribuna (las del PAN, para permitir la toma de posesión presidencial, la del PRD), de pronto a Dante Delgado se le chispotió (Chespirito dixit) y criticó lo que momentos antes la panista Teresa Ortuño había dicho: —Me da mucha pena que el PAN utilice la voz de una legisladora para decir lo que deben venir a decir los legisladores varones a esta tribuna —dijo el integrante del FAP, donde, hasta donde sé, son partidarios de tener en el “frente de batalla” de la defensa del petróleo a mujeres, las adelitas. Su comentario suscitó enojo. Él contestó que no es “misógeno” (sic); supongo que la palabra —libre interpretación— quiere decir que uno no está consciente de que se está siendo misógino. La declaración, claramente incongruente, fue contestada por algo divertidísimo: el panista Rubén Camarillo, secretario de la Comisión de Energía (¿así se pondrá el debate por el petróleo?), reaccionó cual caballero decimonónico en tiempos donde las frágiles e incapaces mujeres eran defendidas a duelo por su honor mancillado. Desilusionada escribo que le faltó ir a cachetear a Delgado con un guante blanco. ¡¡Hubiera salido corriendo a pedir prestada una de las armaduras que se muestran en la exposición Da Vinci, Código Atlántico, que se inauguró en el Museo del Niño!! Algunos perredistas sugirieron que el duelo fuera en Chapultepec, desnudos y a ligazos... Ayer Delgado pidió disculpas por si sus compañeras se ofendieron. Pero Adriana González, panista, exigió que los comentarios dantescos se retiraran del diario de debates. Pero otra mujer, perredista, Rosalinda López exigió que el comentario de Ortuño también se quite: el que relaciona el apoyo del PRD a las FARC y al EPR. De incongruencias y silencios En menos de una semana van dos declaraciones increíbles. Primero el “me vale madres” —al parecer etílico— del gobernador Emilio González Márquez. Ahora son las declaraciones del cardenal Juan Sandoval Íñiguez: —No hay rico, rico, rico, rico, que sea honrado, porque trabajando nadie se hace rico, porque si trabajando se hiciera uno rico los burros serían los más ricos. ¡Si apenas en el número anterior de Quién daba una entrevista y dejaba ver su alberca este “príncipe de la Iglesia”! Ya se imaginará las reacciones. La clase empresarial, que dice, con razón, que cómo es que ha aceptado donaciones de personas que sabe —por sus declaraciones— deshonestas. Total que aunque sé que nadie aguanta el ejercicio de la lupa, parece una señal más de la tragedia de la normalización de la incongruencia, también de la impunidad… que se ha vuelto hasta costumbre que ya nadie cuestiona. Ahí está Fernando Sánchez Ugarte, ex subsecretario de Hacienda, creador del IETU y hoy director de Transportación Marítima Mexicana, empresa que tiene un recurso por considerar ¡ese impuesto inconstitucional! No sé qué sentir por él. Me dio pena su silencio ayer en la entrevista con Joaquín López-Dóriga y sólo atinaba a transparentar eso, su incongruencia: defiende el IETU pero sigue siendo director de TMM… Y sobre la fuerza de las costumbres corruptas, qué tal la crítica del PRI de que a través de Vivir Mejor, campaña social del gobierno de Calderón, se buscará influir en las elecciones de 2009. ¿Cómo lo saben? Lo dicen porque así sucedió en 2006. Sí, pero también en el 2000, y durante años en el priísmo. katia.katinka@gmail.com .
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