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No más un América que dependa en exclusiva de las milagrosas actuaciones del portero; no más los chispazos “salvadores” de Cabañas. Guillermo Ochoa amenaza con que las Águilas serán letales como conjunto, un equipo equilibrado con un ataque de nombre.
El arquero sonríe inquieto al final de la práctica del equipo. Se acerca a Alfredo Moreno, luego a Rafael Márquez y finaliza con Salvador Cabañas. Estos tres son parte del ataque que hoy enorgullece a Ochoa y le da armas para poner a las Águilas por encima del esperpento que fue durante el Clausura 2008. Enrique Esqueda y Federico Insúa complementan el cuadro.
“A diferencia del torneo pasado, tenemos un equipo más fuerte en la zona ofensiva, con más peso en jugadores y nombres, y eso repercute mucho”, explica el guardameta azulcrema, quien se adelanta a lo que prepara el estratega Ramón Díaz al colocar como titulares al paraguayo y a Moreno. “Esperemos que se acoplen bien, Moreno es un gran jugador, ya lo demostró con San Luis y bueno, a Chava todos lo conocemos”.
El América todavía busca reforzar la zona media del campo, uno o dos jugadores que refuercen el equilibrio que el cuerpo técnico y la directiva buscan para figurar en el torneo local. La armonía que pretenden del equipo tendrá que ser lo suficientemente fuerte para borrar de la memoria el fracaso del primer semestre de 2008.
“El siguiente torneo se le debemos a la afición, porque dejamos mucho que desear en el campeonato pasado, en el que esperaban más de nosotros. Hablamos de una revancha para todos”.
El concepto de desquite que maneja el arquero azulcrema no tiene otro objetivo que el de levantar la copa: “Siempre está en la idea ganar el título y nosotros estamos aquí para que en el torneo que disputemos peleemos siempre el campeonato”.
El América entrena en las instalaciones de Coapa ante la atenta mirada del Pelado Díaz. Doble sesión para poner a los jugadores en la mejor forma posible. Ya vendrá lo futbolístico y la presentación ante su gente.
“(Ramón Díaz) es un gran tipo, muy accesible y lo refleja en el grupo. Viene con muchas ganas, con las pilas bien puestas de hacer algo importante”, describe Ochoa lo poco que conoce de su nuevo entrenador. También habló de Sven-Göran Eriksson, pero para conocerlo aún le falta tiempo.