Llamada de atención para San Luis
Redacción
El Universal

Domingo 11 de mayo de 2008

Finalmente, los Gladiadores consiguen su boleto por su mejor posición en la tabla, tras haber consentido al Pachuca

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SAN LUIS POTOSÍ.— Pachuca se espinó apenas se puso en el vestuario el uniforme. Sí, los Tuzos dejaron en la Bella Airosa su tradicional playera albiceleste a rayas y la naranja y negro de la suerte, y por supuesto, el futbol. Y es que, viajaron a San Luis, sí, para ganar 2-1, pero concediendo el pase a los potosinos a los que les bastó el 1-0 en la ida para acumular un 2-2 global que por mejor posición, los pone en la ronda de los cuartos de final, donde se medirán a Toluca.

Pese a la derrota, San Luis pareció incluso cómodo. Al menos hasta el minuto 61, porque antes, Gladiadores se paseó a placer por la cancha. Se fue arriba en el marcador, apenas al 17’, gracias a un remate de Víctor Píriz, que a la postre resultó demasiado empalagoso para los de casa, pues se dedicaron a consentir a un rival que tomó impulso para ponerse respondón sobre el final.

El cerebro potosino, Braulio Luna, funcionó 45 minutos. Con llegadas insistentes sobre la débil resistencia de un desconcertado Marvin Cabrera.

Por oportunidades, los dirigidos por Raúl Arias no se pueden quejar, la tuvo Tressor Moreno, Marcelo Guerrero, pero no hubo más puntería para hacer mayor la diferencia.

Enfrente, los Tuzos, envueltos en una bizarra versión del uniforme de su centenario, apenas atinaban a defenderse. Sin capacidad de respuesta, sin su lateral Fausto Pinto, sin esa grandeza que los llevó a coleccionar títulos en 2007.

Tuvo que ser el complemento el que revolucionara las cosas.

Porque si bien, el inicio fue irregular, San Luis empezó a pecar de soberbia sobre la cancha.

Se dedicó a consentir al rival. A sobrellevar el partido, a dejar de atacar.

Tanto lo hizo, hasta que logró despertar en los Tuzos ese instinto de supervivencia que todo equipo que aspire a ganar debe llevar, al menos en una maleta que se guarde bajo la banca.

Fue en realidad como alcanzó a patalear el tuzo. En una jugada sin mayor táctica, pero sí con la fortuna para que al disparo de Gabriel Caballero, una cabeza potosina la desviara lo suficiente para empatar el cotejo.

Como sea, el 1-1 quedaba aún lejos para los visitantes. El gol de San Luis en Pachuca pesaba lo que el camión y obligaba a los pupilos de Enrique Meza a convertir un par más y sólo lograron uno sobre el final, gracias al Chaco Giménez (1-2, 2-2 global).

El equipo de Meza tendrá que pensar ya en el Mundial de Clubes de Japón, porque en el torneo local cerraron 2007-2008 con seis partidos sin ganar, demasiado, si es que quería aspirar al título, aunque sea al del futbol mexicano, con todo y las posibilidades que este balompié da a la mediocridad.

San Luis, no cabe duda, tiene oficio, experiencia y es serio contendiente, siempre que no caiga en lo de ayer, pues finalmente encontrará a unos Diablos que saben perfectamente cómo disputar cotejos a eliminación directa.



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