Teme EU que terroristas usen narcosubmarinos
Jorge Alejandro Medellin
El Universal

Viernes 04 de julio de 2008

Aumenta el uso de esas naves, alerta jefe del Comando del Sur

jorge.medellin@eluniversal.com.mx

El Comando Sur de Estados Unidos reconoció que en los últimos dos años se ha incrementado la actividad de los “semisumergibles” o minisubmarinos construidos por ingenieros navales contratados por narcotraficantes, transformándose en una verdadera amenaza a la seguridad de la región por las implicaciones que el fenómeno pueda tener con el terrorismo.

Las cifras de este trasiego de drogas por altamar, proporcionadas por el Comando Sur, hablan por sí solas: “el año pasado, entre las agencias y socios internacionales, se detuvieron aproximadamente 300 toneladas métricas de cocaína, una cantidad equivalente a 90 dosis de cocaína por cada estudiante de secundaria en Estados Unidos (18 millones de estudiantes)”, señala el almirante James Stravidis, comandante en jefe del Comando Sur de Estados Unidos.

Sin embargo, reconoce, “a pesar de los esfuerzos, los traficantes se las arreglaron para entregar cientos de toneladas a los mercados globales vía medios marítimos. Este negocio de 250 mil millones de dólares…”

Las innovaciones de las que habla Stravidis se han cristalizado en forma exitosa mediante la construcción de minisubmarinos de 15 a 25 metros de longitud, con capacidad para movilizar hasta 10 toneladas de cocaína, navegar en silencio relativamente cerca de la costa y sobre todo sin ser detectados por radares avanzados y prácticamente invisibles a los ojos humanos en sobre vuelos rasantes o a mediana altura (entre50 y 200 metros).

Las consideraciones son del jefe del Comando Sur, el Almirante James Stravidis, quien en su artículo “Semi-Sumergibles; una amenaza emergente en las Américas”, de reciente publicación, revisa de manera breve el incremento en la actividad de los cárteles de la droga sudamericanos a partir de las innovaciones.

El almirante Stravidis advierte que la actividad de los semi-sumergibles va en aumento y recuerda que “los traficantes a descartar esos modos, ellos sencillamente cambiaron a cientos de lanchas “rápidas” para apoyar el movimiento de su carga, a menudo intercalándose con el tráfico local durante el apogeo de los botes recreativos”.

Stravidis precisa en el texto que “ahora hay un método nuevo—y es una innovación ingeniosa y eficaz... “Después de haber visto unos cuantos en 2006, ahora encontramos docenas en el mar y en construcción”.

El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos admite que es necesario detectar y vedar rápidamente este nuevo tipo de amenaza, tanto por sus efectos vigentes mediante el comercio de drogas y, más preocupante aún, por su potencia como arma en manos de los terroristas, añade.



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