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Desde hace cinco años, casi 600 trabajadores de la flota de Petróleos Mexicanos (Pemex) permanecen en tierra, lo que ha generado a la paraestatal un costo de alrededor de 2 mil 700 millones de pesos.
El retiro de 11 de los 20 buque-tanques propiedad de Pemex, por obsoletos y por no cumplir con las normas de seguridad internacionales, dejó a los petroleros sin materia de trabajo.
Los trabajadores no hacen ningún tipo de actividad porque el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) impide que puedan ser reubicados en otras áreas productivas pero no que perciban sueldo y prestaciones.
De acuerdo con los reportes financieros de la paraestatal 2003-2007, el monto erogado en cinco años equivale a un salario de 75 mil pesos al mes por tripulante. Además, como parte de las prestaciones, estos empleados de Pemex reciben 174.69 pesos al día para alimentación.
Información del Consejo de Administración de Pemex revela que en agosto de 2006 se evaluó negociar con el sindicato la reducción o cancelación de las plazas, lo que fue motivo de serias discusiones incluso en las últimas reuniones de 2007.
El rechazo del sindicato frenó la intención de liquidar a la tripulación de la flota. Ahora se está en negociaciones para integrarla a las nuevas embarcaciones, señaló Pemex.